os Rosarios de la Aurora y sus Coplas.
Documentos Sonoros.
Los Rosarios de la Aurora y Sus Coplas.
Lamentablemente en la ciudad de Sevilla se ha perdido en gran
medida la memoria de las coplas que se cantaban en los devotos Rosarios de la
Aurora y los cortejos actuales se limitan a entonar el Ave María a dos voces y
un coro interpreta en cada Misterio sevillanas con letras más o menos alusivas
al tema. No ocurre lo mismo en otras localidades de la provincia como Écija,
Marchena o Puebla de Cazalla, o bien de Andalucía de indudable tradición como
Priego de Córdoba o Montilla donde se mantienen los denominados
"auroros" con coplas de diverso género y rico repertorio de letras.
A partir ya del XIX los cortejos de la Aurora se
singularizan, creándose un tipo de coplas muy característicos, que son comunes
en todos los lugares de España, salvo las lógicas y oportunas variaciones en
la letra y música.
En estos Rosarios, un hombre de buena voz recorre las calles
precediendo al cortejo, llamando a la pueta de los que asiduamente suelen
concurrir e invitando en general a todo el vecindario a dejar el lecho y
reunirse para alabar a la Virgen.
La invitación se hace en forma de coplas breves al igual que
los distintos Misterios que se mediten, cantadas con una melodía muy sencilla,
acompañada del sonido de una esquila que marca el compás. A continuación,
viene el coro, que entona los estribillos.
Sólo pocas corporaciones rosarianas de la capital andaluza,
como las hermandades de la Virgen de la Salud y del Rosario de los Humeros han
conservado algunas de las coplas que cantaban en sus Rosarios.
La Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y Santo Cristo de
la Paz, del arrabal de los Humeros ha conservado las letras de las antiguas
Coplas que se cantaban en el Rosario de la Aurora de la segunda década del
siglo XX por parte de un Coro de Campanilleros formado por cofrades, que contaba
con su propio reglamento interno. Este coro utilizaba los siguientes
instrumentos: trece campanillas, dos panderetas, dos castañuelas, dos
triángulos, cántaro, tubos de caña y un aparato de cascabeles. A
continuación se mostrarán algunas composiciones, cuyo tono musical se ha
tenido que reconstruir a partir de las que hoy se cantan en Priego de Córdoba y
otras localidades andaluzas y que encajan perfectamente con éstas.
Tú tienes, Virgen
del Rosario
allí, en los
Humeros, por trono un altar,
que te hizo con el
sentimiento
de su amor
cristiano Miguel de Liñán
que quiso dejar
como Reina del
barrio a tu imagen,
que mira, que ríe
y que hace llorar.
De hecho, en la actualidad los jóvenes de la Hermandad han
formado un coro y desde el 2000 han conseguido recuperar para su cortejo de
aurora y en general para la ciudad las Coplas del Rosario que fueron
tradicionales.
Las coplas que se cantaban en los Rosarios son de una gran
importancia para comprender la significación catequética de estos cortejos,
pues recogen en breves estrofas toda la Historia de la Salvación, así como
reflexiones doctrinales y morales en torno a la consideración de los Misterios.
En este sentido, son muy representativos, por ejemplo, los
Cantos de Aurora que se entonaban en la localidad sevillana de El Viso del Alcor
durante el siglo XIX y primeros años del XX y que fueron recogidos en un breve
folleto editado en 1920.
La estructura de versos de las Glosas de los Misterios
experimenta ya en el siglo XIX variaciones respecto las ya conocidas:
MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO
.— La Encarnación del Verbo
Eterno en las purísimas entrañas de María Santísima; pidamos humildad,
pureza y recogimiento en la oración.
Enviado por Dios
desde el cielo,
Desciende a la
Virgen el Ángel Gabriel,
A anunciarle que
madre sería
Del Dios de sus
Padres, del Dios de Israel;
Y al ella acceder
En sus puras y
augustas entrañas
El verbo del Padre
vistió humano ser.
. — La Visitación de Nuestra
Señora a su prima Santa Isabel;pidamos el conocimiento verdadero del Hijo
de Dios.
Por el campo feraz
de Judea
Camina la esposa
del Santo José;
Que aunque es madre
del Dios de las gentes
Humilde visita a su
prima Isabel
Y al llegarla a ver
La proclama bendita
entre todas,
Y al fruto que
lleva bendito también.
.— El Nacimiento del Hijo de Dios en
el Portal de Belén; pidamos el desprendimiento de los bienes temporales.
Entre palas y tosco
pesebre,
En portal humilde
cerca de Belén,
Nace el hijo de
Dios y María
Llorando de frío y
en noche cruel.
¡Oh mi dulce bien!
Deja, deja que
llore contigo,
Que enjugue tu
llanto, que bese tus pies.
La Purificación de Maria
Santísima;pidamos el deseo de cumplir la diezma ley.
Como concha que
luce su perla,
María obediente va
al templo de Dios;
Y allí humilde su
honor purifica
Y ofrece a su hijo
cual digna oblación;
Cuánta
humillación
La pureza aparece
manchada
Y a Dios purifica
su hijo y su honor.
El gozo de Maria Santísima al
hallar a su hijo en el templo; pidamos la gracia de no volver a perderlo por
nuestras culpas.
Cual paloma a quien
roban su nido,
María llorando
camina a Sión;
Triste va que a
Jesús ha perdido,
Y amante al
perderle perdió el corazón,
Mas al fin lo
halló
Disputando con
sabios Doctores
Sobre la escritura
que Él mismo dictó.
.—La Oración del Huerto; pidamos
conformidad con la voluntad de Dios..
Jesucristo, triste
y abatido
Se dirige al Huerto
de Getsemaní;
Y pensando en mis
ingratitudes,
Llora y suda sangre
de tanto sufrir.
¡Apartad de mí!
Este cáliz,
suplica a su Padre,
Mas si tú lo
quieres yo quiero morir.
—Los azotes que recibió Cristo
Señor Nuestro; pidamos mortificación de nuestras pasiones.
Mira, mira cual
manso Cordero
Al león rugiente
del fiero Judá,
Recibiendo
indefenso y atado,
Bárbaros azotes
que en sus carnes dan;
¡Crueles, cesad!
Si es castigo yo
soy el culpable,
Al Dios inocente
veloz adorar.
. - La Corona de espinas, pidamos
pureza de pensamientos.
Jesucristo que es
flor sin espinas,
Corona de espinas
se deja poner,
Y su sangre rueda
por su rostro,
Cual rojos corales
de un regio sartel.
¡Oh mi dulce bien!
Tanta sangre dentro
de mi pecho,
Como en un sagrario
yo la guardaré.
. - Cristo Nuestro Señor con la Cruz
a cuestas; pidamos tolerancia en los trabajos.
Ya Jesús comenzó
el sacrificio,
Ya en sus castos
ojos se nubIa la luz;
Ya camina al
horrendo suplicio,
Llevando en sus
hombros la pesada Cruz.
¡Oh mi buen
Jesús!
Cesa, cesa, no
tires tu sangre,
Que yo no merezco
que padezcas tú.
.- Nuestro Señor Jesucristo muerto en
¡a Cruz; pidamos la gracia de participar en la hora de nuestra muerte del
fruto de este sagrado Arbol
Ya Jesús comenzó
su martirio,
Ya el mundo ha
regado la sangre de Dios;
Ya el Dios justo se
encuentra aplacado,
Con la misma sangre
que El mismo vertió.
¡Mundo pecador!
Mira infame, mira
lo que cuestas
Llora mucho y clama
piedad y perdón.
. La gloriosa Resurrección de Cristo
Señor nuestro; pidamos que resucitados a la vida de la gracia, participemos
de sus glorias.
Jesucristo,
triunfante y glorioso
Del sepulcro sale
vestido de sol,
Y sus guardias
rodaron por tierra,
Rindiéndole el
culto de la adoración.
¡Porque padeció!
Lo circunda la
gloria del Padre
Pues la gloria es
premio de la humillación.
--La admirable Ascensión de Cristo
Señor nuestro; pidamos que nuestros afectos se encaminen al cielo.
Jesucristo que
abrió con su muerte
Las puertas
cerradas del reino inmortal,
Sobre nube de luz y
de gloria
Dirige a los cielos
su marcha triunfal;
iMas de allí
vendrál
Cuando acaben los
tiempos y el mundo,
Y a vivos y a
muertos se digne juzgar.
. —La venida del Espíritu Santo
sobre el Sagrado Colegio Apostólico; pidamos que llene nuestros
corazones de su divino amor.
Con sonido de ronca
tormenta
Y en forma de llama
de claro fulgor,
El Espíritu Santo
desciende
A la grey naciente
que Cristo engendró;
¡Y a su santo
ardor!
Purificase el sacro
Colegio
Y el mundo contrito
se vuelve hacia Dios.
.—EI Tránsito de María Santísima,
pidamos buena muerte.
Quién es esta. que
sube luciente
Cual naciente
aurora, como ardiente sol,
Como luna de sol de
justicia
Cual hueste
terrible contra el invasor
Diga nuestra voz
Que es Maria que
sube a los cielos
Radiante y hermosa
cual madre. de Dios.
.- La Coronación de María Santísima
por Reina de Ángeles y de hombres; pidamos que nos favorezca con la
devoción de su Santísimo Rosario.
Revestida de luz y
de gloria
Llega al trono
augusto de la Trinidad,
La que es Madre, es
Hija y Esposa
Del Dios uno y
trino, del Dios de bondad
¡Y humilde al
llegar!
La corona de gloria
y justicia,
Dios pone en su
frente la Reina Inmortal,

Resultan muy interesantes también otros tipos de estrofas en
las que se establece una crítica y a la vez una invitación a los que no
frecuentan el Rosario, previniéndoles sobre los peligros que les puede acarrear
su poca piadosa actitud:
"El demonio te
dice al oído:
Deja hoy el
Rosario, que mañana irás.
No te engañes,
levántate aprisa,
que acaso mañana
la muerte vendrá.
Feliz vivirás;
si el Rosario no
dejas un día
la Virgen María tu
amparo será"
"Al Rosario de
la Aurora llaman;
dices que estás
malo y no quieres ir.
Pues si fuera para
divertirte,
ya te levantaras,
cristiano ruin!
Mira más por ti
porque pronto
llegará la muerte
y duro juicio
tendrás que sufrir"
"Hay algunos
que en una comedia
pasan media noche,
perdiendo el dormir
y al Rosario de
esta gran Señora
tienen tal pereza y
no quieren ir.
iCuanto han de
sufrir!
Que en llegando
aquel último instante,
¿a qué comediante
podrán acudir?" .
Carlos
José Romero Mensaque
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