Saludo del Hermano Mayor
Queridos hermanos y hermanas;
"Son fines de nuestra hermandad amar y servir a Dios sobre todas las
cosas y a la Santísima Virgen María, Madre de Dios y de
la Iglesia y al prójimo como Dios nos ama."
Con estas palabras tan bellas y con un fondo religioso social y
moral importantísimo, define el primer título de nuestras
reglas el motivo más importante que originó la
constitución de nuestra Hermandad.
Como hermano desde hace un tiempo, me permito hacer una
reflexión sobre ello, nuestras hermandades hacen del culto el
principal motivo de su existencia, por tanto en el fomento del mismo
podemos llegar a la plenitud de nuestra realización como
hermandad.
Esto debe hacernos reflexionar y pensar seriamente que la primera
piedra en los cimientos de nuestra hermandad son los cultos, y a partir
de ahí se construyen los pilares y los muros de los demás
aspectos de los que se componen la formación de una
hermandad.
En esta nueva etapa que personalmente me ha tocado vivir, tengo que
afrontar el cargo que la hermandad ha querido para mí.
Tengo que decir que he dado este paso tan importante en mi vida y de
tanta responsabilidad por el amor que me inspira nuestra hermandad. Son
todavía muchos los proyectos que debemos culminar tanto en el
orden espiritual, como es proseguir fomentando la formación
entre los hermanos y a su vez dinamizar la vida de culto atrayendo a
los mismos al mayor número de hermanos posible. Constituir un
proyecto social y asistencial sólido es también una de
nuestras prioridades, así como la dedicación a los
más jóvenes y la colaboración y disposición
a las directrices pastorales de nuestra parroquia.
En el terreno patrimonial también nos queda mucho por hacer y
son diversos los proyectos que si Dios quiere acometeremos según
nuestras posibilidades económicas y manteniendo el criterio de
unificación y dignificación de nuestros enseres, como es
la restauración y terminación del paso, la
realización de una nueva cruz de guía y faroles de
acompañamiento o un manto y saya bordados para la salida y
cultos, etc. etc.
Confío en la colaboración de todos vosotros en este
ilusionante proyecto y os pido ayudéis con vuestro apoyo a esta
nueva junta de gobierno, asimismo a los miembros de la nueva junta les
pido rigor, tolerancia, disciplina y fraternidad para poder dirigir
nuestra heimandad durante los próximos años.
Sin dejar de recordarles que para ser buen cofrade ante todo hay que ser buen cristiano.
Francisco Ruiz Martínez
Hermano Mayor